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4 elementos que no deben faltar en tu landing page

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A la hora de realizar una campaña de PPC (pago por click) ya sea en AdWords, Bing, Facebook Ads o cualquier otra plataforma, es importante cuidar las páginas de destino a las cuales se van a enviar el tráfico de pago.

Muchas veces, en función del producto o servicio que ofrezcas, vas a necesitar una herramienta que te ayude a maximizar los resultados de la campaña, y esta herramienta no es otra que una landing page o página de aterrizaje.

Una landing page puede ser corta, larga, con vídeo con imágenes…es decir, puede contener múltiples elementos y formas. Pero hay 4 elementos que son indispensables para que funcione y que te voy a detallar a continuación.
elementos landing page

1. Titular

El titular de tu landing page debe ser un texto que describa de forma breve, clara y concisa qué es lo que ofreces al usuario. El objeto del titular es doble, por un lado cumple la función de situar al usuario y hacerle ver, en no más de 5 segundos, de qué trata el sitio en el que acaba de aterrizar. Por otro lado debe mantener la atención del usuario y evitar que cierre el navegador nada más llegar.

Un consejo: siempre que sea relevante y tenga sentido, recomiendo que incluyas en el titular, así como en el resto del contenido de la página de aterrizaje, la palabra clave por la que el usuario ha llegado a tu landing, ya que mejorará los niveles de calidad de tus campañas de pago.

2. Beneficios

Muchas veces, a la hora de desarrollar una ficha de producto, una landing o cualquier otra página en la que se ofrece un producto o servicio, se cae en el error de poner el foco en sus características o en sus funcionalidades. Es decir, que nos limitamos a describir el producto.

Imagina que un día te das cuenta de que en tu cara comienzan a aparecer unas arrugas que van denotando tu edad, y quieres que, o bien quieres desaparezcan o bien al menos no vayan a más, para así mantener intacta tu juventud. Si buscas un remedio para ello ¿qué preferirías? que te hablara de una crema facial que contiene alantoína, bisabobol, clorihidrato de aluminio, conservadores, dexpantenol, glicerina y un largo etcétera de componentes con los que te has de embadurnar tu propia cara, o que te explique que la crema corrige todos los signos de la edad: arrugas profundas, pérdida de firmeza e irregularidades de la piel.

Como ves, se trata de centrarse en el usuario y explicar en qué vas a ayudarlo, en lugar de centrarse en lo bueno que es tu producto.

3. Coherencia

A la hora de armar una landing page no tienes que olvidar que el usuario que va a aterrizar en ella viene por haber hecho clic en un anuncio. Por ello debe de existir una coherencia entre lo que ha visto en el anuncio, que es lo que le ha impulsado a hacer clic, y lo que vas a ofrecer en la landing page.

Esto que parece obvio muchas veces no se cumple, ya que en ocasiones debido al ansia de captar la atención de los usuarios en los anuncios hay un exceso de perspectivas en la fase de captación. Perspectivas que luego no se cumplen en la página de destino.

El error habitual suele ser que en los anuncios se ofrece un producto o un servicio que no queda claro si se vende, se informa o se regala. No tengas miedo a segmentar desde el principio y dejar claro qué es lo que se va a encontrar el usuario en la landing. No olvides que cada clic en tu anuncio tiene un coste y que es necesario llevar un tráfico de calidad a la página de aterrizaje.

Hablando de anuncios, aquí te dejo un artículo para realizar anuncios efectivos en AdWords.

4. Formulario

Lo ideal es que en la propia landing tengas ya incluido el formulario para que soliciten más información, se suscriban o incluso compren directamente. ¿Podemos tener el formulario en otra página? Sí, pero tenemos que recordar que cada clic extra que tenga que hacer el usuario supone una barrera que ha de saltar, por ello mi recomendación es incluir ya en la página de destino un formulario con los campos estrictamente necesarios para que se produzca la conversión.

Para finalizar un último consejo que suelo repetir: no existe la landing page perfecta. Por ello prueba, falla (aprende) y vuelve a probar.

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